Cómo Amar tu Vida sin Tarjetas de Crédito
En un instante, puedes tener lo que deseas
Pasa la tarjeta de crédito y ¡listo! Cualquier cosa que desee tu
corazón, siempre y cuando tengas disponibilidad de crédito, puede ser tuyo.
¿Vacaciones a Europa? hecho. ¿Un colchón nuevo numérico ajustable?
hecho. ¿Un carro nuevo? Si el límite de tu crédito es lo suficientemente
grande...entonces hecho.
El crédito se obtiene fácilmente. Es parte de nuestra
cultura. Pero no tiene que ser parte de tu vida. Puedes amar tu
vida sin tener tarjetas de crédito. A mí me encanta comprar y gastar
dinero, pero odio las tarjetas de crédito.
La mayoría de las personas gastamos demasiado porque las compañías
de crédito hacen que el endeudarse sea muy fácil. Terminas al final
gastando más de lo planeado cuando llega tu cuenta al final del mes. ¡Es
como si estuvieras viviendo tu vida a través del espejo retrovisor!
Cuando recibes tu salario, estás viviendo en el pasado y pagando por cosas que
ya has hecho, películas que ya has visto, viajes que ya has tomado y comida que
ya te has comido.
¡Esa no es una manera de vivir! Pero no ha sido así todo el
tiempo, solo unas décadas atrás cuando las tarjetas de crédito empezaron a ser
populares en nuestra vida cotidiana.
COMO FUNCIONAN LAS TARJETAS DE CREDITO
Firmas por una tarjeta, talvez un capricho cuando cumples 18 años, y
antes de que te des cuenta, el poder del plástico está en tus manos.
Hacer compras es muy fácil en estos días. Ni siquiera tienes que
pagar...al menos no al instante. Así que compras un par de zapatos, talvez
un bolso, y (¿por qué no?) un lindo televisor de pantalla plana. ¡Maravilloso!
Así es. ¡Maravilloso! hasta que te llegue el cobro el próximo
mes. De repente habrás recibido un cobro de 1200 dólares con un 15% de
interés. Ah, pero solo tienes que hacer un pago mínimo de 48 dólares al
mes. Es muy fácil, ¿verdad?
Hasta que te das cuenta (o talvez no) que tienes que hacer 71 pagos mínimos
de 48 dólares con un 15% de interés—lo cual suma a 3,408—para eventualmente
pagar esos ¡1200 dólares iniciales! ¿Valía la pena la tarjeta de crédito?
Ese es
el gran peligro de las tarjetas de crédito. Es como morir con miles de
cortadas. Desde antes que te des cuenta, estarás atrapado con miles de dólares
en deuda—todo porque no pudiste demorar una compra hasta que tuvieras el dinero
para hacerla al contado.
Tomado de: Rachel Cruze
Traducido y adaptado al español por: Consejos con Alexandra.
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